sábado, 24 de marzo de 2012

Alimento a fondo #1. Kiwi


Hoy inauguro una nueva sección del blog: Alimento a fondo. En cada entrada, profundizaremos sobre un alimento en concreto. Hablaré de sus orígenes, sus propiedades, sus variedades, así como de diferentes recetas que se pueden hacer con él. Y hoy iniciamos esta sección con el kiwi!



KIWI
El kiwi es una fruta originaria del sur de china (procede de los alrededores del Himalaya). Tiene forma oval, piel delgada de color marrón-verdoso con superficie vellosa y su pulpa es verde con pequeñas semillas negras rodeando el centro blanquecino. 

Los kiwis son una de las frutas con más contenido en vitamina C (tienen más que los limones y las naranjas).  Un solo kiwi contiene aproximadamente 74 mg de vitamina C, que es casi un 82% de la cantidad recomendada de vitamina C para una persona.  Eso quiere decir que tomando un kiwi cada mañana aseguramos prácticamente la ración diaria necesaria de vitamina C. Por este motivo, los kiwis son excelentes para las personas que tienen las defensas bajas, porque ayuda a prevenir los resfriados y gripes.

Si tenemos falta de hierro, tomar kiwis también nos ayuda, ya que gracias a la vitamina C que contienen, nos ayudan a absorber bien el hierro que tomamos.
El kiwi también es rico en luteína, un compuesto que reduce el riesgo de cáncer, enfermedades cardíacas, degeneración macular y cataratas.

Contiene además mucha fibra, que actúa contra el estreñimiento;  y cobre, vital para el crecimiento de los niños, el fortalecimiento de los huesos y el desarrollo del cerebro y el sistema inmunitario. También contiene folato, magnesio, potasio y vitamina E, con lo que reduce el riesgo de enfermedades cardíacas y ayuda a la formación ósea.

Pero el kiwi también contiene la enzima proteolítica y por tanto las personas alérgicas a la misma no deben tomarlos. Tampoco es adecuado para las personas que sufren una tendencia a desarrollar cálculos renales. Los niños muy pequeños debe tomarlos con prudencia y moderación.

Se utiliza básicamente en ensaladas de fruta, en tartas y otras recetas dulces (bizcochos, hojaldres, arroz con leche, tiramisú de kiwi). Una manera muy refrescante de servirlos es en forma de batido mezclado con leche y un poquito de miel. Se puede hacer también como sorbete, mermelada, confituras o helado.

También se usan para crear distintos aperitivos (kiwi relleno de mascarpone y nueces) (trozos de kiwi, huevos de codorniz y aceitunas). También puede acompañar a los quesos, por ejemplo colocando un plato con trocitos de queso y unas rodajas de kiwi sobre ellos.

En guisos de carne, ya sea triturado en forma de salsa o en rodajas, aporta un sabor diferente y especial.

Una vez cortado, el kiwi puede aguantar mucho tiempo sin perder su color original, y se mantiene verde y tierno más tiempo, por lo que se pueden preparar las recetas un rato antes de la hora de la comida.
Es un fruto de invierno, lo que permite mantenerlo en buen estado durante mucho más tiempo. A la hora de comprar, es mejor elegir los kiwis que sean un poquito blandos al tacto (los que están ya maduros). Ya que si están muy duros, es porque están aún verdes, y si los cogemos muy flojitos querrá decir que están demasiado maduros, pueden estar pasados y se pudrirán con rapidez.

En resumen, el kiwi es una fruta con muchas propiedades beneficiosas para nuestro cuerpo, tiene un sabor muy bueno y refrescante y es muy fácil de comer y de preparar. Y a vosotros, ¿os gusta el wiki? ¿Sabéis alguna receta donde se utilicen los kiwis? Animaros a comentar!

Saludos

sábado, 17 de marzo de 2012

Cous Cous

Buenos días a todos! Hace muchísimo tiempo que no escribo, pero retomo el blog con una buenísima receta. Receta muy completa, muy rica, bastante elaborada, que lleva aproximadamente 2 horas de cocina (entre preparación de los ingredientes y cocción).

Pero antes de empezar con la receta quiero deciros que he abierto otro blog, dedicado a comentar libros. Donde os animo a opinar abiertamente sobre todos los aspectos de los libros que habéis leído (pudiendo incluso hablar de la trama, el final, supuestas continuaciones,... todo sin cortaros un pelo!). Este es el enlace: http://comentalibrosconspoilers.blogspot.com.es/  De momento hay poquitos libros, y casi todos juveniles, pero podéis pedir que abra una entrada con cualquier libro del que os apetezca hablar y compartir opiniones.

Y ahora sí, aquí va la super receta!

COUS COUS
Los ingredientes para cuatro personas son:
También podéis comprar una o dos bandejas de cocido que venden en los supermercados, donde ya te vienen los puerros, zanahorias, nabos, chirivias, apios... y los utilizáis todo. Hay personas que también le añaden judías verdes, que cambian la carne de pollo por ternera u cordero (aunque yo encuentro que con el pollo queda muy bien y muy tierno). También se suelen añadir otras especias como comino en grano, hierbabuena, cilantro, pimentón o una ramita de menta fresca, todo depende del gusto de cada uno en cuanto a cantidad de especias.

Preparación de los ingredientes:
Se preparan las verduras, partiéndolas en trocitos pequeños. A los tomates, zanahorias, calabacines, calabaza, ajos, puerro y cebolla se les quita la piel. Al pimiento rojo se le quita las simientes.
El pollo se trocea.

Inicio cocción:
Para poder cocinar un Cous Cous necesitamos un recipiente adecuado llamado "cuscusera". Este recipiente se compone de tres partes, la de abajo es una olla estrecha y alta (donde se cocinan los alimentos), la intermedia es más baja y ancha que la anterior con perforaciones en el fondo (donde se cuece al vapor el cous cous), y la superior es la tapa.
Se pone el recipiente de abajo de la cuscusera en el fuego (fuero medio o medio-fuerte) y se le echa un chorreón de aceite hasta cubrir el fondo. Se añade el pollo y se rehoga durante 5 min.
Se extrae el pollo y se reserva. Se añaden a la cuscusera el puerro, la cebolla, el ajo y el pimiento rojo. Se rehoga durante 5 min. Se añaden las zanahorias y las judías verdes. Se rehoga otros 5 min.
Se añaden la calabaza y el calabacín. 5 min. más rehogando.

Especias:
Aprovechamos este momento para ir preparando las especias y el cous cous. Echamos en un mortero los granos de pimienta y comino con un par de pellizcos de sal y los machacamos. De la ramita de menta nos quedamos solo con las hojas.

Cous cous:
Del paquete de cous cous usamos aproximadamente la mitad (unos 250-300 g). Cogemos un vaso de agua y le añadimos una cucharadita de sal. Lo calentamos, disolviendo los restos de sal. Lo añadimos al cous cous (que hemos depositado en un plato hondo) y removemos para que se humedezca homogéneamente.

Seguimos con la cocción:
Volviendo a la cuscusera, añadimos el tomate, el pollo, la menta y las especias, rehogando otros 5 min.
Aprovechamos para echar el cous cous humedecido en el recipiente perforado de la cuscusera. Con los dedos removemos el cous cous para que quede suelto y repartido uniformemente.
Añadimos dos vasos de agua caliente a la olla y removemos ( a lo largo de la cocción deberemos ir mirando el guiso para que no se quede sin caldo, echando el agua necesaria, y para que no se pegue). Colocamos el recipiente perforado encima de la olla y lo tapamos. De vez en cuando destapamos hasta que veamos que sale el vapor, momento a partir del cual dejamos cocer unos 15 min. (con la tapa puesta).

Retiramos el recipiente perforado del cous cous. Removemos este con una cuchara de madera hasta que se suelte. Añadimos un vaso de agua caliente (sin sal) y removemos de nuevo para que se humedezca homogéneamente. Volvemos a colocar el recipiente perforado encima de la olla. Dejamos cocer otros 15 min.

Retiramos el recipiente perforado y removemos el cous cous para que se suelte. Esta vez no se le echa agua. Volvemos a colocar y dejamos cocer otros 15 min.

Una vez pasado este tiempo, el cous cous debe estar preparado (es como la pasta, se infla doblando su tamaño, se reblandece y se vuelve más claro). Si no es así, se deja cocer un tiempo prudencial hasta que se termine de hacer. Si se ha alcanzado el punto óptimo, se retira el recipiente perforado, se echa el cous cous en una bandeja honda y se remueve con una cuchara para que el grano quede suelto.
Miramos el guiso, si tiene poco caldo para nuestro gusto añadimos agua, si tiene mucho dejamos consumir. Rectificamos el punto de sal y los echamos en otra bandeja honda.
Y este es el resultado!! Lleva trabajo pero está buenísimo, y es muy sano. Probadlo de hacer y me contáis!
Un saludo a todos.